Un documento explica. Un Canvas permite comparar.

El Canvas de ALLO es un espacio visual de trabajo donde archivos, borradores, referencias, comentarios y decisiones permanecen juntos. Organiza el material por significado, no por la hora en que se envió, y conviértelo en una vista que otras personas puedan seguir.

No necesitas tarjeta de crédito.

Los archivos no están al lado del trabajo. Forman el trabajo.

En un chat, los archivos caen dentro de una secuencia de mensajes. En un documento, aparecen como contenido adjunto a una página.

En ALLO, pueden construir la propia superficie: despliega referencias, reproduce vídeo, abre PDF y coloca el brief junto al borrador que explica.

La tarjeta abre el proyecto completo.

La mayoría de las tarjetas de proyecto apuntan a adjuntos y enlaces. Una tarjeta de ALLO abre el Canvas: brief, referencias, archivos, borradores, comentarios y trabajo en curso visibles en el mismo espacio.

Coloca cada material donde tenga sentido.

Añade imágenes, vídeo, PDF, enlaces, tablas, notas y audio. Agrupa lo relacionado, compara alternativas lado a lado y destaca la parte que requiere una decisión. La disposición empieza a explicar el proyecto antes de que alguien lea un resumen.

Crea el proyecto en el mismo lugar donde lo vas a mostrar.

Empieza con el brief y las referencias. Añade los primeros borradores, los comentarios difíciles, la nueva dirección y los archivos que siguen. Varias personas pueden trabajar en el Canvas mientras crece, por lo que no hay que reconstruirlo cuando se incorpora alguien.

«Tres meses después, alguien nuevo puede abrir el Canvas y entender el proyecto.»

La historia queda cerca del trabajo que cambió.

Mantén versiones, comentarios y decisiones junto a los archivos correspondientes. Cuando el proyecto cambia de responsable o vuelve a abrirse meses después, no es necesario reconstruir la razón de cada cambio desde correos antiguos.

Libertad para colocar. Orden para volver a entender.

Divide el proyecto por páginas, etapas o temas. Utiliza el espacio libre dentro de cada página y conserva una secuencia que otra persona pueda recorrer de arriba abajo. El Canvas no tiene por qué convertirse en una pared infinita sin punto de entrada.

No es una pizarra que muere después del taller.

Usa el Canvas como superficie de trabajo, revisión y registro. Las ideas iniciales pueden convertirse en archivos, decisiones y entregas sin abandonar el mismo proyecto ni perder el vínculo con responsables, fechas y estados.

Abre el proyecto y deja el trabajo a la vista.

Crea un Canvas con archivos, referencias, borradores y comentarios. Después conéctalo con el proyecto que el equipo ya sigue.

No necesitas tarjeta de crédito.