Comparte el proyecto, no una colección de enlaces.
Un enlace de Figma muestra el archivo. Una carpeta muestra los recursos. Un chat muestra la conversación. El Canvas de ALLO presenta cómo encajan el brief, las referencias, las alternativas, el feedback y la decisión.
Revisa lo que ya existe.
Añade vistas, imágenes, exportaciones y enlaces. Coloca las opciones lado a lado y deja las preguntas de revisión cerca del material.
No prepares una nueva presentación solo para que otra persona pueda seguir la historia.
La herramienta de diseño no tiene que cargar con toda la explicación.
Figma y las herramientas especializadas siguen siendo el lugar de producción. ALLO actúa como la superficie compartida para las personas que necesitan comparar, comentar y decidir sin entrar en la estructura completa del archivo de diseño.
Haz visibles las rondas, no solo el último archivo.
Mantén las variantes anteriores, los cambios solicitados y la dirección actual en el mismo Canvas. El equipo puede ver qué cambió, qué se descartó y qué sigue pendiente.
Diseña en Figma. Revisa el proyecto en ALLO.
No prometas reemplazar Figma. Inserta o comparte el material que necesita contexto y compáralo con referencias, notas, archivos de investigación y decisiones del proyecto.
Una vista que el cliente puede recorrer sin formación previa.
Organiza el Canvas en el orden de la conversación: problema, referencias, alternativas, comentarios y recomendación. El cliente ve la historia del trabajo sin navegar por capas, páginas internas o enlaces dispersos.
La decisión queda cerca del diseño que la justificó.
Cuando se elige una dirección, conserva el comentario y la razón junto a la variante. El equipo de producción no tiene que buscar una confirmación en otro canal.
Presenta desde el mismo espacio donde trabajaste.
Ordena el Canvas para que pueda leerse de principio a fin. El material de trabajo se convierte en la revisión y, cuando hace falta, en la presentación.